“Los periodistas jóvenes necesitan acompañamiento para enfrentar el miedo, el amedrentamiento…”

Silvia Castillo Nieto, periodista, Punto y Aparte, silviacastillo@puntoyaparte-ca.com

La voz de Vilma Ibarra dejará de escucharse en el programa Hablando Claro en Radio Columbia el próximo 5 de junio, pero difícilmente se quedará callada ante las injusticias, la corrupción, el ataque al Estado de derecho, y defensa de los derechos humanos, y el amedrentamiento contra la prensa independiente del país.

Deja ese micrófono por razones muy personales, su padre, sus hijos y sus nietos le piden que descanse, y en el fondo, ella misma, sabe que 43 años de intenso trabajo bien lo valen. Su retiro nada tiene que ver con su estado de salud y prueba de ello es que llegó a la entrevista con Punto y Aparte después de ir al gimnasio. 

Es muy difícil que Vilma pare a los 67 años. Lee, estudia, investiga, escucha podcasts sobre política internacional, quiere estudiar inglés y relaciones internacionales. Además de periodista es politóloga.

Pero también está preocupada por los periodistas jóvenes e insiste en que hay una obligación de acompañarlos. 

Los medios de comunicación, dice, deben apoyarlos para que tengan una actualización profesional constante, pero actualmente para enfrentar el miedo. 

“Necesitan acompañamiento para enfrentar el miedo, el amedrentamiento que ha sido, en mi criterio, la herramienta más efectiva que ha logrado que, en muy pocos años en este país, donde no era peligroso ejercer el periodismo, lo sea hoy”. 

Costa Rica, que fue referente mundial de defensa de las libertades de prensa y de expresión, pasó del puesto 8 en el 2022 al 38 en el 2026 en el índice de libertad de prensa de Reporteros sin Fronteras. 

“Cuando digo esto me levanto en contra de la voz de una periodista pensionada hace mucho tiempo, pero activa en la política, que dice ´cuál es el problema si aquí no hay ningún muerto´. Es que hay muchas maneras de asesinar, de limitar, de menoscabar la libertad de prensa. Y la libertad de prensa ha sido menoscabada con mucha efectividad, en los últimos cuatro años a punta de amedrentamiento, de censura previa, y la gente tiene miedo”, enfatizó.

El periodismo ha sido la pasión de su vida y no se arrepiente ni un segundo de ser periodista. “Es una carrera muy sacrificada, pero que tiene grandes satisfacciones y, lamentablemente también, en el último tiempo, de gran incertidumbre para muchos de mis colegas, y -en algún momento yo lo padecí- de temor, porque las condiciones variaron dramáticamente respecto de cómo ejercimos el periodismo siempre”.

Decisión de adolescente

Es sencillo darse cuenta de que Vilma llegó al lugar pactado para la entrevista. Su voz se escucha a metros de distancia, también sus risas.

Es fácil también entender cuál era el principal recado que enviaban sus maestras a sus progenitores: Vilma habla mucho en clases. 

Sus recuerdos de infancia y adolescencia la llevan a Golfito, lugar que califica como “una parte importante de su corazón”. Ahí pasó temporadas inolvidables con su abuelo que era el jefe del taller mecánico de la compañía bananera. 

A los 14 años tenía claro que quería ser periodista y así se lo comunicó a su madre. ““Yo quiero estudiar periodismo, porque yo quiero ser como esta señora”. Esa señora era la periodista Norma Loaiza de Chacón, encargada entonces de la sección social de La Nación, periódico que leían siempre en su familia. En aquellos años pocas mujeres ejercían el periodismo y algunas lo hacían en una sección como esa. 

Vilma recuerda que, lo que más le gustaba de quien sería luego su colega, era la manera tan sobria y elegante de escribir. Para su sorpresa, su madre logró una reunión con Norma Loaiza y Vilma pudo conocerla personalmente.

Luego de eso nadie pudo detenerla a pesar de que se casó y fue madre muy joven, lo que le hizo más difícil estudiar. “Nunca pensé estudiar otra cosa. Me costó estudiar porque tenía hijos, casa… Ha sido la pasión de mi vida, no me arrepiento un segundo…Yo me ubico como la hija de la movilidad social que tuve el inmenso privilegio de trabajar en lo que me gustaba”.

Comenzó a trabajar en Radioperiódicos Reloj antes de graduarse y unos años después obtuvo su título en la Universidad de Costa Rica. Trabajó también en Radio Sonora, Impacto, CRN y Monumental, en La Prensa Libre y en Telenoticias de Canal 7. 

Curiosamente se inició en el periodismo deportivo, pero fue la política la gran pasión de su vida.  Fue cronista parlamentaria durante 11 años.  A los 40 años ingresó a estudiar Ciencias Políticas. 

¿Qué aprendió Vilma Ibarra en los últimos cuatro años con un gobierno que menosprecia a la prensa, autoritario y populista? ¿Cómo ha enfrentado la prensa en el país todas estas situaciones? ¿Cómo se enfrentan los insultos y las amenazas? 

Lo invitamos a escuchar la entrevista completa con Vilma Ibarra en este ENLACE.

 

 

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