#25N, Día contra la violencia hacia a la mujer: 14 presas políticas bajo torturas en Nicaragua

Las presas políticas del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo reciben un trato más cruel por su activismo y participación en la vida sociopolítica. Se les abusa psicológicamente, y a muchas se les chantajea con su maternidad. 

Por Punto y Aparte | San José, Costa Rica. 

Viernes 26 de noviembre de 2021

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➡ En el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres se violentan los derechos humanos de 14 presas políticas que, desde la prisión, son torturadas. Pese a que el régimen de Ortega y Murillo pavonea ser una de las gestiones que ha garantizado la paridad de género en Nicaragua, la verdad es otra. Los derechos de las mujeres son constantemente pisoteados. 

Divergentes realizó perfiles de las 14 presas políticas que la dictadura mantiene en prisión, acusadas de varios delitos como “conspiración para cometer menoscabo a la soberanía nacional”. 

https://twitter.com/DivergentesCA/status/1463895681890983936 

➡ Nicaragua puede considerarse el país de los contrastes. Mientras decenas de periodistas independientes han sido obligados al exilio, y otros medios han sido confiscados, las plataformas que manejan los hijos de Daniel Ortega y Rosario Murillo reciben oxígeno económico a través de fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF, por sus siglas en inglés). 

Muchos de los contratos recopilados por Nicaragua Investiga ascienden a 100 mil córdobas. Los canales oficialistas son utilizados como medios de propaganda y desinformación por el Frente Sandinista. Para expertos, en ellos se emplea un discurso de odio ya propio en el repertorio de Murillo, cuyo fin es polarizar a la población.

➡ Durante los últimos días el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo utilizó nuevamente la “Ley de Ciberdelitos” contra los opositores, una de las herramientas que perfilaba dentro de su repertorio de normativas punitivas para acallar las voces críticas de Nicaragua. La justicia orteguista acusó recientemente a la opositora Nidia Lorena Barbosa Castillo, de 56 años, de los supuestos delitos de “propagación de noticias falsas a través de las tecnologías de la información y de la comunicación”. Este no ha sido el único caso. Nicaragua Investiga recopila en este artículo otros de personas que han criticado al régimen a través de las redes sociales, y cuyo único delito fue manifestarse en dichos medios.

➡ En esa misma línea, el Centro Nicaragüense de los Derechos Humanos (Cenidh), informó que el Ministerio Público acusa al exembajador Edgar Parrales por “incitar a la violencia”. El diplomático nicaragüense tiene 80 años y se dedicaba a analizar las relaciones internacionales de Nicaragua. En los últimos días, brindó varias entrevistas a medios de comunicación en las que emitió su opinión acerca del retiro del país de la Organización de Estados Americanos (OEA). Parrales fue sacado de su casa en un vehículo sedán por personas vestidas de civiles. La audiencia se realizó este martes por la tarde de «forma secreta» a puerta cerrada, indicó la directora del Cenidh, Vilma Núñez, según la información que le manifestó la esposa de Parrales, Carmen Dolores Córdova, este miércoles.

➡ El régimen de Ortega y Murillo ha mostrado su cara más oscura al mantener en prisión a 11 adultos mayores. Muchos de ellos presentan padecimientos crónicos, que debido a su avanzada edad requieren cuidados especiales imposibles de recibir desde una mazmorra. Tal es el caso del jurista José Pallais, quien tiene llagas en su espalda. Artículo 66 realiza un destacado recuento de estos detenidos, quienes por ley deberían estar en un régimen de casa por cárcel.

➡ En otras noticias, las polémicas “votaciones” del siete de noviembre todavía siguen dando de qué hablar. Confidencial recoge el testimonio de los observadores anónimos de Urnas Abiertas, quienes burlaron el estado policial del régimen con el fin de documentar la masiva abstención en unas elecciones controladas por Ortega y Murillo. “La red de observadores fue tejida en Nicaragua desde el exilio y su nivel de organización fue tan precisa que apenas fueron percibidos por los operadores del régimen que vigilaban los Centros de Votación”, asegura la publicación. 

El Frente Sandinista se atribuyó el 75% de los votos en una jornada sin sorpresas. No obstante, medios independientes e iniciativas ciudadanas como Urnas Abiertas documentan un abstencionismo que ascendió al 81%, una cifra histórica para el país. 

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